LA MIEL: el regalo más dulce de Dios al pueblo judío.

Por Javier Zafra. 28 Agosto 2020

DESDE EL PALEOLÍTICO HASTA NUESTROS DÍAS LA MIEL HA SIDO IRRESISTIBLE PARA LOS HUMANOS.

La miel está ligada a la humanidad no solo como alimento, sino como un elemento umami en las comidas que lo hace irresistible al paladar humano. Debemos imaginar que cuando los primeros humanos encontraban una colmena y buscaban la estrategia para arrebatarle la miel al enjambre de abejas, ese momento debió ser todo un acontecimiento, preludio de un gran festín y también de un gran esfuerzo colectivo de los miembros de la tribu o clan. Quizás por esta razón en nuestro recuerdo ancestral la miel es sinónimo de celebración y regocijo.

La primera manifestación iconográfica que tenemos sobre la miel en la península ibérica está representada en las pinturas rupestres de la Cueva de la Araña localizada en Bircop (Valencia). En dichas pinturas se puede ver claramente a las mujeres recolectando la miel, atabiadas de largas faldas y pertrechadas con varas, cestos y vasijas. Ellas están subidas en escalas o lianas y con las manos metidas en los panales rodeadas de abejas. Un testimonio pictórico realmente interesante y único. La imagen de la Cueva de la Araña aunque arcaica sigue ocurriendo exactamente igual actualmente en el Nepal, como se puede ver en los «Cazadores de la miel» (la tribu Gurung) colgado a decenas de metros en las cumbres del Himalaya, con pequeñas lianas y rudimentarios cestos para arrebatar a las abejas los gigantescos panales repletos de miel.  

Viendo el documental 360 º de Renan Ozturk and Mark Synnott travel to Nepal with National Geographic , nos podemos hacer una ligera idea del trabajo ancestral que ha hecho el hombre para lograr el preciado tesoro que es la miel.

La miel está presente en la dieta de los humanos desde tiempos inmemoriales y en todas las civilizaciones. Quizás la más antigua y mejor documentada sea la egipcia; para los egipcios la miel era considera divina, denominada las lágrimas del Dios Ra. La miel era alimento e ingrediente para la conservación de los alimentos (incluso era conservada la carne). Durante el descubrimiento de la tumba del Faraón Tutankamón se encontraron varias vasijas ricamente decoradas que debieron contener miel. La cera de las colmenas era utilizada como cosmético y para elaborar jabón, y fue un ingrediente fundamental para embalsamar las momias.

La civilización griega consideró a la miel fuente de sabiduría que emanaba directamente de los Dioses del Olimpo. Para los romanos este alimento era indispensable en la dieta de las legiones, y para la confección del Mulsum una bebida elaborada con vino y miel. El Hidromiel fue una de las grandes bebidas medievales, como su nombre indica es agua y miel, que al fermentar gracias a las levaduras naturales de la miel podía optenerse un brevaje alcohólico de hasta 12 grados. También es posible que la cera de abeja fuese vertida sobre los quesos romanos para conservarlos durante más tiempo, indispensable para protegerlos durante las largas contiendas de las legiones romanas.

La miel es ingrediente indispensable la confección de bebidas conocidas como “vina condita”, que se elabora especiando el vino y añadiéndole miel, que según Dioscórides era una bebida reconstituyente para enfermos. Apicio menciona un “Vino aromático extraordinario” y un “Vino aromático de miel para el viaje, que se conserva siempre y pueden llevarse los que se van de viaje”.

Entre las bebidas que tienen la miel como ingrediente indispensable también podemos encontrar el Oxýmeli (ojimiel) bebida medicinal que también lleva agua de lluvia y sal marina ver la receta de Dioscórides y el  Hydromeli (hidromiel) o Aqua mulsa, una bebida alcohólica de agua y miel fermentada.

Según el hispanorromano Columela “es tal la naturaleza de la miel que detiene la corrupción y no la deja hacer progresos”. Se utilizaba la miel para conservar las frutas como los membrillos, peras, manzanas, higos, ciruelas…incluso en ella se conserva la carne.

En la península ibérica los pueblos indígenas iberos del levante (Edetanos) recolectaban asiduamente la miel, podemos decir que ejercieron de apicultores ya que incluso fabricaron sus propias colmenas en vasijas cilíndricas, como las 200 colmenas encontradas en el yacimiento del colmenar ibero (s. del V al II a.C) de Fonteta Ràquia en Riba-Roja (Valencia). Es posible que los iberos también elaborasen hidromiel y una cerveza (Caelia) de cebada y trigo posiblemente endulzada con miel.

Para ampliar más sobre este tema ver el trabajo de investigación de la Univ. de Valencia a cargo de D. David Quixal Santos y Dª. Paula Jardón Gines https://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/60829/6/Lucentum_35_02.pdf

Son muchas las referencias que se hace de la miel en el antiguo testamento: el profeta Ezequiel señala en su libro que la tierra de Israel intercambiaba con la ciudad de Tiro (Líbano) productos como trigo, aceite, resina y miel. En el libro del Génesis, se narra como los hijos de Jacob transportan miel, pistachos y almendras a Egipto.

LA MIEL: EL REGALO MÁS DULCE DE DIOS

El primer recuerdo que suele tener un judío con respecto a la dulzura de la miel, suele estar vinculado a una fiesta, en concreto al Rosh Hashaná (el año nuevo judío, que este año 2020 comienza el 18 septiembre). La familia reunida en torno a la mesa come manzanas bañadas en miel durante la primera noche del año para dar la bienvenida a un año nuevo dulce y próspero, las noches posteriores se come jalá untada en miel. Los mayores de la familia leen la oración de todos los años “Bendito eres, Señor, Dios nuestro, soberano del universo, que creas el fruto del árbol. Que sea tu voluntad, Señor Dios nuestro y Dios de nuestros antepasados, que renueves para nosotros un año bueno y dulce”.

Una característica sorprendente del legado de la miel en la cultura y tradición gastronómica judía es que contiene un alto valor simbólico (simanin) como corresponde a todos los regalos que hizo Dios a los hombres: el granado (la granada), la higuera (el higo), la vid (la uva y el vino), el trigo y la cebada (el pan), el olivo (el aceite) y finalmente el producto que nos ocupa la miel.

En la Torá la referencia sobre la miel se puede entender como néctar de frutas, posiblemente un sirope de dátiles (del que se elabora un arrope de dátil el Dibso). Cuando una tierra es fértil y el suelo está nutrido y bien regado con abundantes lluvias, de los árboles frutales “fluye miel”. Las diferentes interpretaciones de la Torá han hecho del término miel o néctar una analogía con la miel de abeja, con todas las connotaciones que esto tiene debido a la procedencia de este producto dulce recolectado por animales impuros.

Las leyes dietéticas judías contienen el principio general de que todo lo que se tome de cualquier animal «impuro» como las abejas, está prohibido. La enseñanza clásica que se encuentra en las interpretaciones rabínicas de la Torá, es que las abejas no producen miel, sino que simplemente transportan el néctar de las flores y lo almacenan como miel en sus colmenas. Sin embargo, actualmente la ciencia moderna reconoce que las abejas realmente sí la producen e intervienen en la transformación del néctar de las flores mediante enzimas transformándolo en miel. A pesar de ello, los rabinos citan el uso de la miel como el regalo de Dios y como el paradigma de la felicidad cuando describen la Tierra Prometida en sus alabanzas a Canaán.

Cada año durante las celebraciones del Pésaj (el éxodo) que durante cientos de años ha aludido a la partida hacia la “Tierra que fluye leche y miel” es una representación idealizada y el destino mostrado por Dios al pueblo de Israel que celebra la liberación de la esclavitud de Egipto. La Tierra Prometida que describe Dios del destino de los hebreos se extiende entre el mar Mediterráneo y el río Jordán, interpretada como Canaán.

La miel está presente en muchas celebraciones y fiestas judías, forma parte de elaboraciones tan importantes como la jalá o el jaroset, es el ingrediente preferido de la dulcería, no se entendería sin la miel las komidikas sefardíes como las Rebanadas de parida, las Orejas de Hamán, o las Mansanadas al forno. Lo dulce es prosperidad y felicidad, y con estas elaboraciones se pretende transmitir ese sentimiento y deseo.

LAS ABEJAS Y LA MIEL, ELEMENTOS EJEMPLARIZANTES PARA EL PUEBLO JUDÍO.

Se pueden extraer varios aprendizajes de la vida judía cuando investigamos el uso de la miel y del trabajo de quienes la producen, las abejas. El pueblo hebreo tiene reglas dietéticas (entendiendo dieta del griego «forma de vida») bien definidas y que son una enseñanza ejemplarizante para los judíos.

Según la tradición hebrea la miel fue uno de los regalos que Dios hace al pueblo hebreo, considerado pues un alimento sagrado (como en otras culturas), un simanín: «símbolo de prosperidad, abundancia«. La expresión “Caminos de leche i miel” muy repetida en las despedidas significa: deseos de un futuro próspero, sin demasiadas dificultades.

En las ofrendas nada debe ser ni muy dulce ni muy amargo, lo que significa que la vida de un judío debe ser un equilibrio entre lo demasiado bueno o demasiado malo. Así se entiende como las hierbas amargas del Pésaj son untadas con jaroset (dulce) y en contraposición la jalá (pan dulce) es mojada en sal.

La miel absorbe y conserva su contenido, la miel funciona como alimento para las levaduras, fermenta los alimentos con bacterias buenas y lo conserva alargando el tiempo de deterioro. Los arropes, jarabes y siropes tenían esta misma función conservadora para las frutas que en ellas se sumergían. Por esta cuestión una plegaría con un alimento con miel se conserva y se alarga.

Otra enseñanza nos la transmiten las abejas. Los estudios talmúdicos dicen: “Así como la abeja almacena todo lo que produce para su dueño, así nosotros, el pueblo de Israel, aguardamos nuestras mitzvot para nuestro Padre Celestial”. En una interpretación más contemporánea y una translación económica significa que guardar (ahorrar) y no consumir todo lo ganado es entendido como una filosofía de vida para un buen judío.

Las abejas representan ambos lados del carácter humano. Es condición humana atraer lo bueno y alejar lo malo, lo mismo que las abejas recolectan de las flores lo bueno (su néctar) y alejan lo malo con su aguijón y su picadura, un símil aplicable para los que defienden su patrimonio o tesoro.

LA MONTAÑA DE LA MIEL QUE EXISTE EN SEFARAD.

Esta entrada al blog comenzó a gestarse tras el viaje a Asturias concretamente al Concejo de Peñamellera (Peña Mielera), un lugar que hoy sigue produciendo miel de extraordinaria calidad y de un crisol de sabores tan diferentes como brezo, eucalipto, mil flores, montaña, costa, etc…como nos cuentan los responsables del Aula de la Miel en la población de Alles. (en Peñamellera Alta en Asturias).

Si hay un lugar en Sefarad que puede ilustrar y poner imagen histórica a la miel, sin duda uno de ellos es la “Montaña de la Miel”, es decir Peñamellera, un lugar en el norte de España, en el principado de Asturias. Cuando visité este rincón oriental de Asturias, frontera con Cantabria, entendí la expresión de la Torá: “Un lugar de donde fluye la leche i la miel”.

Entre peñas y picos (quizás el más conocido: el Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu) en el valle que forma el rio Cares y las riberas que va escavando, se crean remansos fértiles para los pastos del ganado (cabras, ovejas, vacas) y entre los escarpados picos crecieron pequeñas poblaciones que al cobijo de los vientos fueron construyendo verdaderas dinastías de nobles hidalgos y cristianos viejos, que sembraron de escudos heráldicos las fachadas de sus casonas solariegas, palacios asturianos e iglesias medievales.

Después de los pogromos de 1391 contra los judíos, así como después de la expulsión de 1492 muchas familias sefardíes decidieron limpiar sus apellidos acordando casamientos con hijas e hijos de familias con demostrada y vieja heráldica cristiana.

Sin duda habrá que estudiar más a fondo la decoración tallada en estas antiguas casonas asturianas y sobre los dinteles de sus puertas y fachadas. La simbología que se repite en el imaginario asturiano, cántabro y llega hasta el País vasco, me refiero a la flor galana de seis pétalos y curiosamente también la flor galana de doce pétalos, un símbolo que nos hace reflexionar sobre si los viejos cristianos, venidos a menos con los siglos, se emparentaron con otras familias judeoconversas (cristianos nuevos) que buscaron la limpieza de sangre de sus apellidos entroncándolos con familias de cristianos viejos.

La flor galana ha acompañado a la cultura hebrea desde tiempos remotos como se puede comprobar en la simbología de la decoración de la mesa de ofrendas de la Sinagoga de Magdala (S. I), en la decoración de los frisos de la Sinagoga de Cafarnaúm (Israel S. III-IV ), así como en las lápidas de las necrópolis de los primeros esclavos judíos en Roma, o  las lápidas de la necrópolis judía de Tetuán (Marruecos). Posteriormente durante el Renacimiento se repite este símbolo ya en asociación al Maguén David (la estrella de David de 6 puntas)

No sabemos si este fue el caso de los cristianos viejos asturianos apellidados de Mier, que grabaron por toda la comarca  en piedra su escudo repleto de simbología hidalga, llevando la leyenda “ADELANTE LOS DE MIER POR MAS VALER”, sin embargo lo que no pasa desapercibido es que junto al escudo en la fachada de los Mier también está representada la flor galana (de 6 y 12 pétalos), un símbolo que fue tallado en los dinteles de la Casa Palacio Solariega de los Mier en el pueblo de Mier.

Esta comarca desde el medievo fue exportadora de miel y para el clero se producía la cera, tan preciada en todas las iglesias que señalaban el cercano Camino De Santiago. La miel y la cera recolectada en el occidente de Asturias durante la Edad Media, era tarea encomendada a los campesinos que arrendaban las tierras al clero del Monasterio de Corias (hoy Parador de Turismo en Cangas de Narcea). El diezmo y las medias de esta zona se pagaba al clero en cera, por eso las colmenas al castrarlas (recolectarla) se les dejaba mucha miel, los apicultores no mataban a las abejas, así se seguía produciendo cera todo el año ya que las abejas se comían la miel de la colmena para producirla (las abejas comen 7 kg. de miel para producir 1 kg. de cera)

En el oriente asturiano las colmenas que sí eran propiedad de los agricultores y esporádicamente apicultores (que lo que aprovechaban fundamentalmente era la miel) y por eso las abejas eran ahogadas en el río (para castrar las colmenas), propiciando así que estas huyeran o muriesen ahogadas. Las abejas que escapaban solían alojarse en los prados cercanos, y cuentan las mujeres mayores de Asturias que los niños armado con platillos de chapa hacían ruido para pastorearlas y reconducirlas cada año de nuevo a las nuevas colmenas.

LA COLMENA, UNA SOCIEDAD MUY BIEN ESTRUCTURADA

Nos entrevistamos en Alles con Carolina, ella es apicultura y fundadora desde 2005 del Aula de la Miel, nos explica los procesos de recolección de la miel, las técnicas de apicultura que se seguían antaño y que ahora han sido mejoradas para ser más respetuosas con las abejas.

El Aula de miel cría enjambres de abejas melíferas, produce miel y trabaja la divulgación didáctica para escolares y público en general. La sostenibilidad de esta empresa es evidente, generan para el bien público la polinización de los montes, atraen turismo y todo sin romper el ciclo de la sostenibilidad de la que hace gala el turismo asturiano. Un ciclo que lleva produciendo una extraordinaria y variada miel desde hace 15 años en su caso, y cientos de años para los pueblos de la Peñamellera.

La colmena es una sociedad, superorganizada donde cada miembro nace y se cría con un fin determinado y el objetivo común de perpetuar la especie. Hay tres tipos de habitantes autorizados en la colmena: la reina, los zánganos y las obreras. Porque también hay habitantes o parasitos no autorizados como los ácaros.

Cada individuo de la colmena desempeña una función diferente.

1.- La reina es la única hembra fértil de la colmena. Su función es poner huevos y mantener la cohesión de la colmena. Puede vivir hasta cinco años. Cuando mueren se crean realeras (criaderos de reinas) y se alimentan exclusivamente con jalea real, cuando nacen hay una lucha entre las aspirantes a reina y la superviviente es la que se corona como la Reina de la Colmena (normalmente de 5 a 7 años).

2.-Los zánganos son las abejas macho, su población es máxima en primavera, en verano suele haber entre 2500 ó 3000 y son expulsados de la colmena en otoño.

3.-Las obreras son hembras estériles y puede llegar a haber hasta 100.000 en una misma colmena (en verano suele haber 80.000, en invierno 40.000). Son las encargadas del cuidado de las crías, la limpieza y defensa de la colmena, la producción de cera y la recolección de la miel y el polen.

Carolina nos enseña a catar la miel, y nos muestra las antiguas colmenas de corcho, los cobetos, y los troncos ahuecados de los arboles que hicieron de colmenas en la antigüedad. Las maseras que era donde se exprimían los panales de cera repletos de miel, de allí se almacenaban en orzas esmaltadas y sellada con tapaderas enceradas.

Las cobetos o colmenas son troncos ahuecados que son atravesadas con una estructura en forma de cruz (xueces, jueces) que servía como andamio para que las abejas construyeran los panales de miel. Los jueces hacían también de delimitación para determinar que la mitad del panal era del clero y la otra mitad del apicultor, de esta manera se pagaba la ocupación del monte, que era propiedad de la iglesia. (La mitad o medias no es el diezmo, es el 50 %)

Actualmente las colmenas son supervisadas por veterinarios que vigilan que estén libres de las nuevas amenazas que las destruye: el Nosema Ceranoe, Varroa, la Vespa velutina (avispa asiática) y sobre todo los plaguicidas y pesticidas utilizados en los cultivos intensivos que hacen que ls abejas estén expuestas crónicamente a sus efectos. El cambio climático ha hecho que los parásitos no mueran ya que las heladas invernales son menores. Entre los predadores de las abejas más curiosos son los osos que aún existen en Asturias y Cantabria.

Para saber más sobre la extinción de las abejas recomiendo leer: https://www.agronegocios.es/digital/mg/hw6c8iL_mg281/mobile/index.html

El Aula de la miel actualmente tiene en explotación 600 colmenas, nos explican que la apicultura ha sido habitual desde tiempos remotos en Asturias, los habitantes de los caseríos tenían sus propios cobetos para abastecer al caserío, ya que una colmena puede producir hasta 35 kilos de miel. Algunos colmenares por su emplazamiento (muy secreto) pueden duplicar la recolección llegando hasta los 50 kilogramos de miel, sin embargo no todo el monte es orégano hay otros años que tan solo recolectan 5 kg por colmena.

Los sabores de la miel son tan variados como las floraciones de las que se nutre la abeja, en Peñamellera se recolectan mieles de alta montaña del los brezos del Parque Nacional, miel de eucalipto o de costa de la zona de Llanes, o miel de castaño y tila de Valle de las riberas del Cares. 

LAS ABEJAS SON COMO LAS OVEJAS DE ELLAS SE APROVECHA TODO.

Compartimos con ustedes para su descarga gratuita la cartilla de divulgación «Lo que usted debe saber sobre las abejas y la miel».

La miel tiene que estar cuajada, cristaliza o solidifica cuando baja de los 36 grados, así que al baño María se vuelve a licuar. De una colmena se aprovecha todo ya que además de miel produce: cera, jalea, propóleo (que contiene una complejísima mezcla de ceras, resinas, aceites esenciales, minerales, polen, ácidos fenólicos, flavonoides y aldehídos), apitoxina (veneno), polen, los enjambres para la polinización de los cultivos y las reinas (que se crían en realeras a base de jalea) para cubrir las necesidades de renovación de otras colmenas.

El polen es recolectado por las obreras para criar otras abejas que cuando son larvas se alimentan durante 3 días de jalea y después de miel y polen. Para producir un kilogramo de miel es necesario que una abeja pecoré de 2 a 5 millones de flores. Para producir 1 kg de cera las abejas se comen 7 kg. de miel. Lo que nos da una cifra descomunal: una colmena de abejas necesita pecorear +- 35 millones de flores para crear un kilo de cera, por eso ahora los apicultores crean celdillas artificiales de cera para ayudar a las abejas y así ahorrar miel.

Por eso es tan importante la labor de las abejas, no solo por que «nos regalan» (entre comillas) su miel, sino porque son las mayores polinizadoras del planeta, sin las abejas la vida en la tierra sería menos diversa, y hay quien pronostica que muchas especies se extinguirían.

EL HEXÁGONO Y LA CONJETURA DEL PANAL.

La estructura hexagonal que nos viene a la mente cuando pensamos en un panal de abejas es universal, es la forma más eficiente para conseguir ocupar todo el espacio de la colmena y además optimizar la costosa cera. Un panal de abeja es una estructura aurea o divina, es decir que la naturaleza repite en muchas creaciones naturales como las columnas basálticas cristalizadas (órganos basálticos), los cristales de hielo, el caparazón de la tortuga, el nanomaterial denominado “milagroso” el grafeno, etc… No podemos dejar pasar la ocasión para señalar que la forma hexagonal se forma en el interior de el Maguén David al entrelazar los dos triángulos equiláteros.

The honey comb conjecture. La conjetura del panal.

“La mejor aproximación para poder estimar la superficie de un espacio plano con figuras geométricas se logra rellenándolo con hexágonos regulares. La postulada solución se encuentra en una publicación de Pappus de Alejandría (año 290 –350) quién la cita como la conjetura del panal (por la similitud con el panal de abejas) en el libro V de su obra mejor conocida Synagoge, un compendio de matemáticas de ocho volúmenes en el cual trata sobre una gran variedad de problemas de geometría, matemática recreativa, duplicado del cubo, polígonos y poliedros.Durante muchos años solo fue una conjetura.

En 1999 Thomas Hales publicó una demostración general de la “conjetura del panal” en el artículo The honey comb conjecture, probando con su teorema que efectivamente el hexágono regular es la figura más eficiente para rellenar un plano irregular y poder calcular su superficie con la mayor aproximación” .

Para saber más: https://www.investigacionyciencia.es/blogs/tecnologia/102/posts/la-simple-inteligencia-de-la-naturaleza-17769

MATERIAL PARA ESCOLARES: ¿CÓMO CONTRUIR UNA COLMENA DE ABEJAS GIGANTES?

Para construir una colmena gigante descargue esta imagen, imprímala en cartulina tamaño folio, varias veces (tantas como alumnos/as de la clase). Que cada alumno/a construya el modelo siguiendo las indicaciones. Después peguen todas las piezas de la clase, así se puede repetir el proceso tantas veces como quieran, como hacen las abejas. Para saber más consulta Matemáticas Visuales.

CELDILLA DEL PANAL DE ABEJA. SABORES DE SEFARAD. JAVIER ZAFRA. RED DE JUDERIAS DE ESPAÑA
CELDILLA DEL PANAL DE ABEJA. PARA CONSTRUIR CON EL DODECAEDRO RÓMBICO TU PROPIA COLMENA EN EL COLEGIO.

Notas editoriales: todas las fuentes están enlazadas y referenciadas con cada mención en el artículo. La ilustraciones han sido autorizadas para su uso no comercial por los autores. Los trabajos de investigación mencionados están enlazados con sus archivos pdf para ampliar información. Las fotografías del aula de la miel, Mier y Peñamellera son propiedad de Javier Zafra (cedidas para uso no comercial). Las fotografías del British Museum y Cueva de la Araña (están autorizadas sin uso comercial).Las fotografías de la necrópolis de Tetuán han sido autorizadas por su autor Fª Javier Gª González. Todo el material de Sabores de Sefarad puede ser utilizados para fines didácticos y sin uso comercial.