El ALBORAYQUE el LIBRO ANTISEMITA que inspiró a los inquisidores.

Un extraño animal creado por la iglesia para identificar a los judíos conversos.

Impreso en 1465, trece años antes de la creación del Santo Oficio (1478).

Por Javier Zafra. 7 abril 2022

La brevedad de este artículo se debe principalmente a que no versa sobre gastronomía, que es el objetivo de este blog. Sin embargo he considerado interesante traer a la palestra un breve análisis del panfleto el «Alborayque», ya que este refleja perfectamente el ambiente de antisemitismo que se inició en el siglo XIV y que desencadenó con gran virulencia en los pogromos de 1391 en toda la península. Este libro sienta las bases de las futuras persecuciones contra los conversos y sin duda, llevó al pueblo inculto a un adoctrinamiento que perduraría siglos.

Aunque el término despectivo «albarayco», para designar a los conversos, no caló en la lengua castellana vulgar, el pueblo se decantó por el termino despectivo «marrano». Así pues, alborayco, para el profano en temas antisemíticos, puede parecer que no es un insulto, sin embargo, cuando se conoce qué hay detrás del mismo, es sin duda uno de los más antisemítico, retorcido y elaborado de los que he podido leer contra los conversos y contra los judíos a lo largo de toda la historia.

Existen varios ejemplares de este pequeño libro «El Alborayque», pero el que me parece más interesante es el encontrado en 1992, detrás de una pared, emparedado en una casa del pueblo extremeño de Bancarrotas. Durante unas obras un albañil derribó una pared y allí apareció una curiosa y desconcertante biblioteca con 12 libros (todos del siglo XVI) de suma importancia entre ellos el Alborayque, una edición desconocida del Lazarillo de Tormes, una versión portuguesa de la Oración de la emparedada, el manuscrito erótico de La Cazzaria de Antonio Vignali, las Dilutaciones de Patricio Tricasso a la Quiromancia de Cocles, y la Confusión o confutación de la secta Mahomética de Juan Andrés. Un gran tesoro para las letras españolas (ver enlace del hallazgo)

Según la investigación de Dwayne Eugène Carpenter: «El Alborayque se inserta de manera insolente en la polémica encrucijada que define cada vez más las relaciones entre cristianos viejos, conversos y judíos durante la segunda mitad del siglo XV». El libro, del que se desconoce su autor, fue escrito para un público vulgar (del vulgo, del pueblo) y no para la alta clerecía, ya que su propósito es ridiculizar, estigmatizar y perseguir a los judíos conversos, centrándose inicialmente en los cristianos nuevos, es decir los marranos y después lanzando constantes ataques a los judíos también. Según los investigadores el polémico autor pudo ser Alonso de Orozco, al que algunos tildan de cristiano nuevo o converso.

Como curiosidad en la página primera del texto (que solo son 12 folios impresos) aparece un extraño grabado de un animal, al que llama «alborayque». En la tradición de los bestiarios religiosos y la iconografía de monasterios, iglesias conventos, retablos, pórticos y capiteles, se puede observar todo un catálogo de seres fantásticos grotescos, satirizados y personajes condenados atormentados, torturados en los purgatorios e infiernos,etc… , que servían de material adoctrinador y aleccionador para el pueblo analfabeto, que con estos iconos e imágenes aprendían los peligros de no seguir el dictado de la religión, así se perpetuaba el mensaje religioso del temor a Dios. Desconocemos porqué el alborayque caló relativamente poco en la iconografía religiosa, ya que lo podemos encontrar en contadas ocasiones (en lugares recónditos) representado en las iglesias o catedrales. Se puede ver en la sillería del coro de la Catedral de Sevilla una talla del alborayque.

Alborayque de la Sillería del Coro de la Catedral de Sevilla. (ver bibliografía. Bustamante García, Agustín)

Algunos investigadores como Fidel Fita sostiene que el libro del Alboraique procede de pluma judaizante y fue escrito precisamente con la intención de evitar que la Inquisición establecida en Andalucía cuando se escribió, 1488, se extendiera por Castilla la Vieja. Kenneth R. Scholeberg proclama que el Alborayque no es sátira, porque le falta todo vestigio de arte y de humor, es más bien una invectiva denunciadora, el desvarío de un empedernido fanático. El profesor David M. Gitlitz opina que el autor mismo es probablemente del norte (de España) y que es el cónyuge o la progenie de un matrimonio mixto. Estoy de acuerdo con Gitlitz que el libro pudo ser fuente de inspiración para futuros inquisidores, ya que fue publicado trece años antes de la creación del Santo Oficio en todos los territorios de los reinos de la península. De hecho según D. E. Carpenter (p. 21), el Fortalitium fidei (1460), uno de los libros más notorios de la literatura polémica judeocristiana, revela un importante parentesco con el Alborayque.

El misterioso autor del libro es conocedor de textos hebreos y un gran conocimiento religioso, este no duda en utilizar y retorcer los textos religiosos para cumplir con su objetivo de sembrar el odio social contra los conversos y después contra los judíos a los que califica en toda la obra «de ser hipócritas, homicidas, deicidas, crueles, inconstantes, perezosos, herejes, blasfemos, soberbios, estafadores, sodomitas, ladrones, opresores de cristianos, infieles, desprovistos de poder temporal, repudiados por Dios, amantes de las riquezas terrenales, religiosa y radicalmente impuros, y peligrosos».Texto de D. Eugène Carpenter. pg. 33. Ed. Regional de Extremadura.

Según el propio texto del Albaryque, un resultado de estas conversiones fue que los judíos comenzaron a emplear entre ellos dos términos hebraicos, a fin de diferenciar a los neófitos: «Hanuzyin» (anusim, forzados) para señalar a los judíos que se convertían a la fuerza, y os «Messumadim» (renegados) para denominar a los que aceptaban voluntariamente la religión cristiana. Pero el autor insiste en acuñar un termino (ligado a una imagen, la del grabado inicial) el de «Alboraycos que tienen carácter mixto e hipócrita, porque ellos tienen la cirumcisión como moros, y el sábado como judíos e el nombre sólo de christianos».

¿Qué animal representa el alborayque?

Animal grotesco y fantástico utilizado para difamar a los conversos y a los judíos de España.

El nombre de alborayque parece derivar del hispanizado «al-Buraq, la bestia sobre la cual Mahoma, según una leyenda musulmana inspirada en la sura 17,1 del Corán, se sentaba durante su viaje celestial…. aprovecha el autor una imagen islámica, la de la híbrida bestia al-Buraq ,cuyo semblante deformado le servirá como punto de partida para atacar a los conversos y a los judíos, sin que se le escapen los musulmanes». Texto de D. Eugène Carpenter. p.21, 22 y 27. Ed. Regional de Extremadura.

La descripción de los 20 atributos, la mayor parte zoomórficos, le confieren al Alborayque un aspecto grotesco, aleccionador y desconcertante. A la vez, en la narración del libro cada atributo sirve al autor de indice para explicar sus tesis apoyándoselas en las propiedades inventadas del animal y así hacer una analogía estereotipada (hombre-animal, bien-mal) con los conversos y por extensión a los judíos:

  1. Boca de LOBO.
  2. Rostro de cavallo (CABALLO).
  3. Ojos de ombre (HOMBRE).
  4. Orejas de PERRO lebrel.
  5. Cuello de tacañea (JACA vieja) con crines.
  6. Cuerpo de BUEY
  7. Cola de SERPIENTE
  8. En el cabo de la cola una cabeça de GRULLA.
  9. en el cabo de la cola un cuerpo de PAVÓN.
  10. Un braço de pierna de ombre (HOMBRE) con calça galante y el pie calçado (calzado).
  11. Otro braço de pierna de cavallo (CABALLO) con ferradura. 
  12. Una pierna de LEÖN sin uñas.
  13. Una pierna de ÁGUILA con sus uñas.
  14. El pelaje de todos colores.
  15. Come de todos manjares.
  16. No es del todo macho ni del todo fembra. (HERMAFRODITA)
  17. La silla de un estrado rico.
  18. El fuste de la silla de palo de higuera.
  19. Los estribos de muchos metales.
  20. El freno de fuego encendido, e las riendas de espada acicalada e de acero fino.

Fuentes bibliográficas:

Alborayque. Editorial Regional de Extremadura. Biblioteca de Barcarrota (2005)

Estudio preliminar, edición y notas de Dwayne Eugène Carpenter. Ed. Regional de Extremadura (2005).

El grabado pertenece a la propia obra original.

Foto de la sillería del coro de Sevilla. https://www.alandalusylahistoria.com/?p=1470..

Bustamante García, Agustín. “Alboraique: un dato iconográfico.” Archivo español del arte, vol. 70, no. 280, 1997, pp. 419-26.

Otras web y artículos: (enlace BCM Boston College)