El calendario de Festividades Judías en SEFARAD.

Mosaico bizantino (año 520) en la Sinagoga de Beit Alfa. Representa un calendario al estilo bizantino.

El año 2021 corresponde al 5780 y 5781 en el calendario judío.

El calendario de festividades religiosas de los judíos de Sefarad junto con Shabat, bodas, circuncisiones, entierros, etc… hacía que la mesa y las komidikas que en ellas se servían tuviera un carácter más allá del puramente alimentario. Esta cocina es simbólica y se repiten los ritos siglo tras siglo, era y es una manera de afirmar su identidad como pueblo. Estos mismos valores se mantuvieron durante siglos en secreto por los criptojudíos que quedaron en Sefarad, aunque en muchos casos dichos ritos se fueron desvirtuando.

Al calendario de festividades judías se han ido incorporando algunas que forman parte de las costumbres (hadas para los sefardíes) populares de cada país. Una de las más recientes (del siglo XIX) es la fiesta de Mimouna, que festeja en las comunidades judías del norte de África y Magreb, una convivencia entre amigos y pueblos diferentes con distintas religiones.

La concepción del «día judío» comienza con el ocaso del sol y culmina con el siguiente ocaso. Es decir el día se cuenta entre dos puestas de sol. La diferencia con el calendario gregoriano es que el día discurría exactamente de medianoche a medianoche. Esta manera de entender los días proviene de la tradición babilonia.

El mes en el calendario hebreo se fundamenta en el ciclo que la luna circunscribe por completo el planeta. El calendario hebreo emplea meses de 29 días y de 30 días. Los estados de la luna los conocían desde la antigüedad: luna nueva, cuarto creciente, plenilunio y cuarto menguante y calcularon que la luna tardaba 29 días, 12 horas y un calculo de segundo que iban ajustando entre meses y en ciclos de 19 años.

Para saber más sobre diversos calendarios se puede consultar en ICCUB (Instituto de ciencias del Cosmos. Universidad de Cataluña) (este enlace):



El Calendario que hemos elaborado tiene como objetivo situar las principales festividades que se celebran actualmente, pero entendiendo a las que sabemos se celebraban en Sefarad durante la Edad Media. Las actas inquisitoriales son precisas en anotar estas fiestas e investigar lo que se comía (o cocinaba) en ellas. De hecho algunas fiestas son nombradas por el alimento más simbólico que se consumía, tal es el caso de la «Fiesta de los ácimos o fiesta del pan Çenceño» que corresponde a Pesaj o Pascua judía.

Por número de menciones que se han encontrado en las actas inquisitoriales redactadas en Sefarad:

1.- La fiesta más nombrada es el «DÍA DEL GRAN AYUNO» o «Día de la expiación, Día del Perdón», hoy conocida por YOM KIPUR o KIPUR, como su nombre indica las referencias eran constantes a ayunar durante ese día y también se hacen referencias a las comidas rituales del día anterior (coca bamba, cordero, letuarios y confites) y al día posterior (tradición que nos llega de las comunidades del imperio otomano, de romper el ayuno con una bebida blanca – la pepitada-).


2.- siguiente fiesta en orden de aparición cuantitativa es el Pesaj, o «fiesta de los ácimos o pascua cenceña». Encotramos algunos vestigios arqueológicos en Aragón de un plato (S. VX) muy ritual que se utilizaba en la cena de Pesaj, la keará. Sabemos, por el sello de pan ácimo (signa pistoris) encontrado en Espluga de Francolí, que la fiesta de los ácimos duraba siete días, según nos tradujo el Doctor en Haquetía D. David Benamú: «Durante siete días comeréis ácimos en paz».


3.- La tercera fiesta es la de «La reina Esther» o «fiesta de las Suertes«, conocida actualmente por PURIM. Es mencionada en actas inquisitoriales como una fiesta para ayunar varios días, intermitentemente. Los criptojudíos interrogados por la Inquisición durante los siglos XVI y XVII incluso cristianizaron a los personajes mencionados en esta fiesta, la Reina Esther la convirtieron en Santa Ester e incluso al malvado Hamán como «San Hamán», realmente sorprendente aunque tiene cierta lógica. Los criptojudíos adaptaron estas fiestas a las fiestas cristianas, primero como excusa para celebrarlas (sin levantar sospechas), y sin duda porque pasados ya varias generaciones desde la prohibición de tener libros religiosos hebraicos, la información religiosa se había desvirtuados (ya que pasaba oralmente) hasta tal punto que la mayor fuente de información sobre el judaísmo la adquirían los criptojudíos con los «Edictos de Gracia» que redactaba la inquisición y que se publicaba en las iglesias para incentivar a los vecinos a denunciar si observaban alguna de esas prácticas judaicas.


4.- La cuarta festividad más mencionada fue la «Fiesta de la Cabañas o fiesta de los tabernáculos», conocida por SUCOT (en hebreo Cabañas). Teniendo en cuenta que en Sefarad, durante esa época del año (final de septiembre) los frutales maduran, posiblemente se consumieran dichas frutas; higos, membrillos, peras, granada, melocotones, almendras, avellanas, etc…


5.- El día más mencionado por los inquisidores fue el SHABAT, como día de descanso de los judíos y que por prefecto no se podía ni trabajar ni cocinar. Así fue como surgió un tipo de cocina de vísperas como el «Gizado de Adafina» (la oculta) y los«Huevos jaminados» (haminados) que se cocinaban, desde la noche del viernes hasta el almuerzo del sábado, lentamente entre los rescoldos de la lumbre (hogar). Son pocas las referencias inquisitoriales donde aparezca la fiesta de la luces, o de las lamparas (Janucá) y a la fiesta de las Trompetas (Sofar), en referencia al año nuevo (Rosh HaShana).